Hoy queremos hablaros del árbol de mango que es muy conocido por su rico y refrescante fruto,  y no tanto por su madera, la cuál es muy resistente y apreciada. En primer lugar cabe destacar su densidad y dureza, bastante similar a la madera del fresno o el cerezo.                                                                                                                              Sin embargo esta madera no es lo suficientemente fuerte para emplearla en la construcción o para utilizar como parqué.                                                                                                                                          La madera del árbol de mango es una madera de gran belleza dada la amplia variedad de tonalidades que puede llegar a alcanzar, desde matices dorados hasta castaño oscuro.                            En ocasiones incluso puede mostrar toques de tonalidad rosa o negro. Por lo general es una madera que desprende un buen brillo natural. Además posee una textura bastante gruesa con el grano  recto o entrelazado.

 

Especie de rápido crecimiento                                                                                                

La madera de mango es cada vez más apreciada ya que el crecimiento de este árbol es bastante rápido y puede alcanzar el metro y medio aproximadamente en un año. Lo mismo sucede con la madera de paulownia o el bambú. Como consecuencia, mejora sustancialmente la sostenibilidad de las explotaciones madereras.                                                                                                    Algunos ejemplares pueden sobre pasar los 30 metros de altura, con una copa de hasta 100 cm de diámetro. Cuando el árbol alcanza su edad adulta se frena su producción de frutos y deja de tener utilidad para el agricultor.  Por consiguiente pasa a ser una fuente perfecta de madera y una de las mejores opciones para la fabricación de mobiliario, siendo ésta su mayor utilidad. También se usa con frecuencia para fabricar accesorios de cocina, jarrones, marcos para ventanas, instrumentos musicales, etc.


Existen más de 400 subespecies de árbol de mango aunque sólo de unas pocas sus frutos son comestibles. Originalmente se encuentra en zonas tropicales, especialmente de India, México, Brasil y el sudeste asiático, además de algunos de clima templado o mediterráneo, por ejemplo, en el sur de España. En la zona intertropical es un árbol sumamente noble, no requiere de riego y resiste los incendios.

 

Beneficios y propiedades de su fruto                                        

El fruto del árbol de mango es una drupa que destaca entre sus principales características por su delicioso sabor y su jugosidad.  Por lo tanto esta fruta es una buena alternativa para los meses calurosos. Entre las principales vitaminas del mango se encuentran la Vitamina C  y  las Vitaminas del grupo B, importantes para el sistema nervioso y para el correcto funcionamiento del metabolismo.

LA MADERA DE MANGO

Además aportan vitamina A , Vitamina E, Vitamina K, y Fósforo, son muy ricos en selenio, magnesio, hierro, calcio, yodo, zinc y sodio. Debido a su alto contenido en potasio es una fruta con un importante efecto diurético eliminando la retención de líquidos. Es antioxidante, favorece la digestión y ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y cancerígenas entre otras.

 

Este árbol no sólo proporciona una excelente madera, sino que además  su fruto es delicioso

Mousse de mango

(Ingredientes para seis porciones)

– 250 gramos de queso cottage.
-1/3 de taza de sustituto de azúcar (Splenda)
– 2 tazas de pulpa de mango natural
– Jugo de una naranja
– 3 cucharaditas de gelatina neutra sin sabor.
– 2 cucharadas grandes de nueces tostadas y picadas

 Preparación

Pasa el queso cottage a través de un colador fino. Disuelve la gelatina en el jugo de naranja y calienta a baño maría durante 45 segundos.

Mezcla el queso cottage, la gelatina, el sustituto de azúcar y la pulpa de mango. Coloca en recipientes individuales y espolvorear con nueces. Servir bien fría.